Los siguientes testimonios fueron expresados en los dos interludios
de la selección musical "Escoge la buena parte".
Janet Edwards, misionera de la Manzana del Templo, Salt Lake City, Utah,
originaria de Nueva York: Vivía en Nueva York, envuelta en lo mundano
del ámbito del teatro. Con la tragedia del 11 de septiembre, tristemente
me di cuenta de que en mi vida no había felicidad duradera. Servía al amo
que no debía servir; había olvidado que Jesucristo debía ocupar el primer
lugar. Ese día tomé la decisión más importante de
mi vida: escogí al Señor, Su paz y felicidad.
Galina Pershina, misionera de la Manzana del Templo, Salt Lake City,
Utah, originaria de Rusia: Cuando me uní a la Iglesia, mis familiares
me pidieron que no intentara convertirlos. Durante mi permanencia en la
misión, mi madre enfermó gravemente. Mis hermanas de la Sociedad
de Socorro en Rusia la rodearon con sus brazos caritativos. Ella siente
el mismo espíritu que yo siento al estar con ellas; se siente más
cerca de mí, y siente el amor de Cristo.
Florence Chukwurah, miembro de la mesa directiva general de la Sociedad
de Socorro, originaria de Nigeria: A temprana edad decidí escapar de
la pobreza y buscar a Dios con diligencia. Resolví ser obediente a mis
padres y a las personas mayores, y me propuse trabajar con ahínco en mis
tareas escolares. Me dispuse a trabajar duro con mis manos. El Señor
oyó mis oraciones, y compensó mis esfuerzos con bendiciones
para mí y mi familia.
Donna S. Packer, esposa del presidente Boyd K. Packer, Presidente en
Funciones del Quórum de los Doce Apóstoles; madre, abuela
y bisabuela de Utah: Elegir un testimonio propio: En mi vida diaria
con todas las dificultades que se presentan, no puedo vivir con luz prestada,
ni tampoco podré depender para siempre del conocimiento espiritual
de los demás. Debo llegar a saber por mí misma. Y únicamente
el poder del Espíritu Santo nos da el testimonio, que sella en nuestras
almas, de que Jesús es el Cristo viviente. Eso lo sé.