Escrituras
Isaías 14


Capítulo 14

Israel será recogido y disfrutará de reposo milenario — Lucifer fue echado del cielo por su rebelión — Israel triunfará sobre Babilonia (el mundo) — Compárese con 2 Nefi 24.

1 Porque Jehová tendrá piedad de Jacob, y todavía escogerá a Israel y lo hará reposar en su propia tierra; y extranjeros se juntarán con ellos y se unirán a la casa de Jacob.

2 Y los tomarán los pueblos y los llevarán a su lugar, y la casa de Israel los poseerá como siervos y criadas en la tierra de Jehová; y tomarán cautivos a los que los cautivaron y gobernarán a los que los oprimieron.

3 Y acontecerá que en el día en que Jehová te dé reposo de tu dolor, y de tu temor y de la dura servidumbre en la que te hicieron servir,

4 tomarás este proverbio contra el rey de Babilonia y dirás: ¡Cómo terminó el opresor! ¡Cómo acabó la ciudad codiciosa de oro!

5 Jehová ha quebrantado el bastón de los malvados, el cetro de los gobernantes;

6 el que con ira hería a los pueblos, con golpes incesantes, el que se enseñoreaba de las naciones con furor, en persecución sin impedimento.

7 Toda la tierra descansa y está en calma; han prorrumpido en cánticos.

8 Sí, los cipreses se regocijan a causa de ti, y también los cedros del Líbano, diciendo: Desde que tú pereciste, no ha subido talador contra nosotros.

9 El Seol abajo se estremece ante tu llegada; despierta a los espíritus de los muertos para recibirte, a todos los príncipes de la tierra; ha hecho levantar de sus tronos a todos los reyes de las naciones.

10 Todos ellos darán voces y te dirán: ¿También tú te debilitaste como nosotros y llegaste a ser como nosotros?

11 Descendió al Seol tu soberbia y el sonido de tus arpas; gusanos son tu lecho, y gusanos te cubren.

12 ¡Cómo caíste del cielo, oh Lucifer, hijo de la mañana! Derribado fuiste a tierra, tú que debilitabas a las naciones.

13 Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo. Levantaré mi trono por encima de las estrellas de Dios y me sentaré sobre el monte de la congregación, hacia los lados del norte;

14 sobre las alturas de las nubes subiré; seré semejante al Altísimo.

15 Pero tú has sido derribado hasta el Seol, a los lados del abismo.

16 Los que te vean te mirarán fijamente y te considerarán, diciendo: ¿Es este el hombre que hacía temblar la tierra, que trastornaba los reinos,

17 que puso el mundo como un desierto, que asoló sus ciudades y que a sus presos nunca abrió la cárcel?

18 Todos los reyes de las naciones, todos ellos, yacen con honra, cada uno en su morada.

19 Pero tú echado eres de tu sepulcro como vástago abominable, como ropa de muertos pasados a filo de espada, que descendieron al fondo de la fosa, como cuerpo muerto hollado.

20 No serás contado con ellos en la sepultura, porque tú destruiste tu tierra, mataste a tu pueblo. No será nombrada jamás la descendencia de los malignos.

21 Preparad matadero para sus hijos por la iniquidad de sus padres; no se levanten, ni posean la tierra ni llenen de ciudades la faz del mundo.

22 Porque yo me levantaré contra ellos, dice Jehová de los ejércitos, y borraré de Babilonia el nombre y los sobrevivientes, la descendencia y la posteridad, dice Jehová.

23 Y la convertiré en posesión de erizos y en aguas pantanosas; y la barreré con escoba de destrucción, dice Jehová de los ejércitos.

24 Jehová de los ejércitos ha jurado, diciendo: Ciertamente se hará de la manera que lo he pensado, y como lo he determinado, será confirmado;

25 quebrantaré al asirio en mi tierra y en mis montes lo hollaré; y su yugo será apartado de ellos, y su carga será quitada de sus hombros.

26 Este es el propósito acordado para toda la tierra, y esta es la mano extendida contra todas las naciones.

27 Porque Jehová de los ejércitos lo ha determinado, ¿y quién lo impedirá? Y su mano extendida, ¿quién la hará volver atrás?

28 El año en que murió el rey Acaz vino esta profecía:

29 No te alegres tú, Filistea toda, por haberse quebrado la vara del que te hería; porque de la raíz de la culebra saldrá el áspid, y su fruto será una ardiente serpiente voladora.

30 Y los primogénitos de los pobres serán apacentados, y los menesterosos se acostarán seguros; pero yo haré morir de hambre tu raíz, y se matará a tus sobrevivientes.

31 Aúlla, oh puerta; clama, oh ciudad; disuelta estás por completo, Filistea; porque humo vendrá del norte, no quedará uno solo en sus asambleas.

32 ¿Y qué se responderá a los mensajeros de la nación? Que Jehová fundó a Sion, y que a ella se acogerán los afligidos de su pueblo.