Buscad el reino de Dios

Lucas 12:13–34

13Y le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que divida conmigo la herencia.

14Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto como juez o partidor sobre vosotros?

15Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia, porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.

16Y les refirió una parábola, diciendo: Las tierras de un hombre rico habían producido mucho;

17y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos?

18Y dijo: Esto haré: derribaré mis alfolíes y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;

19y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe, diviértete.

20Pero le dijo Dios: Necio, esta noche van a pedir tu alma; y lo que has guardado, ¿de quién será?

21Así es el que hace para sí tesoro y no es rico para con Dios.

22Y dijo a sus discípulos: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis.

23La vida es más que la comida, y el cuerpo más que el vestido.

24Considerad los cuervos, que no siembran ni siegan; que no tienen almacén ni alfolí, y Dios los alimenta. ¡Cuánto más valéis vosotros que las aves!

25Y quién de vosotros podrá, con afanarse, añadir a su estatura un codo?

26Pues si no podéis hacer ni aun lo que es menos, ¿por qué os preocupáis por lo demás?

27Considerad los lirios, cómo crecen; no trabajan ni hilan; pero os digo que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos.

28Y si así viste Dios la hierba, que hoy está en el campo y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe?

29Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud.

30Porque todas estas cosas busca la gente del mundo, pero vuestro Padre sabe que necesitáis estas cosas.

31Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.

32No temáis, pequeño rebaño, porque al Padre le ha complacido daros el reino.

33Vended lo que poseéis y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que nunca se agote, donde ladrón no llega ni polilla corrompe.

34Porque donde está vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón.

Ver Lucas 12

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